La tuberculosis (TB) pulmonar es causada por la
bacteria Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis). La tuberculosis es
contagiosa. Esto quiere decir que la bacteria puede propagarse fácilmente de
una persona infectada a otra no infectada.
Las siguientes personas están en
mayor riesgo de tuberculosis activa o reactivación de tuberculosis:
· Los ancianos.
· Los bebés.
· Las personas con sistemas
inmunitarios debilitados, por ejemplo, debido a VIH/SIDA, quimioterapia,
diabetes o medicamentos que debilitan el sistema inmunitario.
La fase primaria de la
tuberculosis no causa síntomas. Cuando los síntomas de tuberculosis pulmonar se
presentan, pueden incluir:
·
Dificultad
respiratoria
·
Dolor en el pecho
·
Tos (algunas veces con
expectoración de moco)
·
Expectoración con
sangre
·
Sudoración excesiva,
especialmente en la noche
·
Fatiga
·
Fiebre
·
Pérdida de peso
·
Sibilancias
NEUMONÍA
Es una infección del pulmón caracterizada por
la multiplicación de microorganismos en el interior de los alvéolos, lo que
provoca una inflamación con daño pulmonar. La reacción inflamatoria produce una
ocupación de los alvéolos que puede visualizarse en una radiografía de tórax.
La
neumonía está causada por bacterias y por virus u otros microorganismos, como
hongos o parásitos. La bacteria más frecuente que causa la neumonía es el
neumococo (Streptococcus pneumoniae) y, entre los virus, el más frecuente es el
de la gripe.
DIFTERYA
Es una
infección aguda causada por la bacteria denominada Corynebacterium diphtheriae
La bacteria que causa la difteria se propaga a
través de las gotitas respiratorias, como las que se producen con la tos o los
estornudos, de una persona infectada o de alguien que porte la bacteria pero
que no tenga ningún síntoma.